Lunes, 20 de octubre de 2008
Una mujer le dice a su cirujano plástico que le gustaría reducir sus labios vaginales de tamaño porque éstos están muy sueltos y flácidos.
Debido al bochorno insiste en que la cirugía se mantenga en secreto y el cirujano, naturalmente, acepta.
Al despertar de la anestesia encuentra 3 rosas cuidadosamente colocadas junto a su cama.
Fuera de sí, llama inmediatamente al doctor:
Pensé que le había pedido que no dijese nada a nadie sobre mi operación.
El cirujano le dice que ha llevado a cabo su deseo de confidencialidad y que la primera rosa es de parte de él: Me dio lástima porque pasó por todo esto sola.
La segunda rosa es de mi enfermera. Me asistió en la cirugía y se identificó porque ella pasó por el mismo procedimiento hace ya algún tiempo.
¿Y qué hay de la tercera rosa? pregunta ella.
Esa es de un hombre que está en el piso de arriba, en la unidad de quemados. Quería agradecérselo por sus nuevas orejas…
Por: Andi | Chistes | Comentarios (0) | Referencias (0)
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El desván es
Un pequeño trastero donde se van amontonando chistes, crónicas, imágenes, reflexiones, textos fuera de contexto y cosillas que hay en las tres W. Todo dentro de distintos embalajes. Cosas nada fuera de lo común.




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